Felices Pascuas, o #felicespascuas!!
No hay nada mas desagradable en la vida que una festividad, o feriado, sea con el propósito que sea, apunte a la religión que apunte. Y lo considero así por el simple hecho de la escasa duración que los mismos poseen.
Estamos en semana de Pascuas, y no podía dejar pasar la oportunidad para saludar y felicitar a los pocos (mas bien escasos) lectores que este humilde blog tiene (aunque por momentos trato de empaparme de aquel par aparentemente bien puesto que intentase transmitirme Carlos Andrés V. al darme como respuesta tajante: “Yo no escribo para tener admiradores”, y la verdad que no consigo identificarme con esas palabras. Si quieres enterarte más CLICK AQUI.)
Fijándonos temporalmente en nuestra era (D.C.) y tal vez unos cuantos miles de años antes de Cristo: las Pascuas son un acontecimiento netamente Judío, y por consecuente al ser el Cristianismo proveniente del Judaísmo, es también una festividad Cristiana: Cada uno con su definición particular.
Por ejemplo para los Judíos, las Pascuas significan recordar la obtención de la libertad de manos de sus antiguos verdugos: Los Egipcios (Libertad, un estado que se merecen mas que nadie en el mundo pues son muchos los milenios que han luchado por esto); por su parte, los Cristianos recuerdan en las Pascuas la partida de su gran maestro, el hijo de Dios, el Mesías no reconocido por los Judíos: Jesús de Nazareth. Una partida tormentosa, pues tras cortos pero intachables 33 años, predicó y buscó un crecimiento en la conciencia de los habitantes de aquella época, la búsqueda de la unión y amor entre los prójimos. Aún así, muere tal cual se ajusticiaba a los peores criminales de la época. Claro que todo esto usando como referencia exponentes cercanos a esta nuestra era o Era Común, pues las Pascuas tienen referentes mucho mas anteriores donde el objetivo de la misma era celebrar el paso del invierno a la primavera.
Por parte de estas culturas ancestrales, anteriores incluso a la mas cercana de nuestra era, EL HUEVO ha sido considerado un símbolo universal de la vida ( pues dentro de la biología de cualquier ser viviente, radica al menos un organismo o sistema nombrado con esta palabra: HUEVO).
Por el lado del Judaísmo, el Huevo representa la dureza del corazón del Faraón que los mantenía esclavizados en el antiguo Egipto, mientras que para el Cristianismo, el Huevo representa la resurrección del Cristo muerto días antes en la cruz. Es por esto el uso simbólico del clásico huevo de chocolate en esta época del año.
Y a pesar de los distintos significados otorgados por las diferentes eras, culturas, religiones, etc, La Pascua es un tiempo de cambios, de cambios para bien.
Así que no importa quien tiene la razón con respecto al Dios verdadero, al Mesías que vino o falta por llegar, o a la credulidad sobre figuras con dotes de divinidad por su semejanza con la astrología; rememoremos a La Pascua por lo que es, un tiempo de cambios para bien: El paso del invierno a la primavera (o sea menos frio), la libertad soñada por los Hebreos al quitarse las cadenas opresoras de los Egipcios, la resurrección del Cristo.
¿Cuál es el cambio que le daremos en este feriado a nuestra vida?, ¿cuáles serán las nuevas riendas que tomaremos?, ¿que tan campante saldremos de aquel pasado tal vez tormentoso que nos acecha?. Sean libres renaciendo en felicidad. FELICES PASCUAS.
P.D.: ¿Quién fue primero: El huevo o la gallina?.
Estamos en semana de Pascuas, y no podía dejar pasar la oportunidad para saludar y felicitar a los pocos (mas bien escasos) lectores que este humilde blog tiene (aunque por momentos trato de empaparme de aquel par aparentemente bien puesto que intentase transmitirme Carlos Andrés V. al darme como respuesta tajante: “Yo no escribo para tener admiradores”, y la verdad que no consigo identificarme con esas palabras. Si quieres enterarte más CLICK AQUI.)
Fijándonos temporalmente en nuestra era (D.C.) y tal vez unos cuantos miles de años antes de Cristo: las Pascuas son un acontecimiento netamente Judío, y por consecuente al ser el Cristianismo proveniente del Judaísmo, es también una festividad Cristiana: Cada uno con su definición particular.
Por ejemplo para los Judíos, las Pascuas significan recordar la obtención de la libertad de manos de sus antiguos verdugos: Los Egipcios (Libertad, un estado que se merecen mas que nadie en el mundo pues son muchos los milenios que han luchado por esto); por su parte, los Cristianos recuerdan en las Pascuas la partida de su gran maestro, el hijo de Dios, el Mesías no reconocido por los Judíos: Jesús de Nazareth. Una partida tormentosa, pues tras cortos pero intachables 33 años, predicó y buscó un crecimiento en la conciencia de los habitantes de aquella época, la búsqueda de la unión y amor entre los prójimos. Aún así, muere tal cual se ajusticiaba a los peores criminales de la época. Claro que todo esto usando como referencia exponentes cercanos a esta nuestra era o Era Común, pues las Pascuas tienen referentes mucho mas anteriores donde el objetivo de la misma era celebrar el paso del invierno a la primavera.
Por parte de estas culturas ancestrales, anteriores incluso a la mas cercana de nuestra era, EL HUEVO ha sido considerado un símbolo universal de la vida ( pues dentro de la biología de cualquier ser viviente, radica al menos un organismo o sistema nombrado con esta palabra: HUEVO).
Por el lado del Judaísmo, el Huevo representa la dureza del corazón del Faraón que los mantenía esclavizados en el antiguo Egipto, mientras que para el Cristianismo, el Huevo representa la resurrección del Cristo muerto días antes en la cruz. Es por esto el uso simbólico del clásico huevo de chocolate en esta época del año.
Y a pesar de los distintos significados otorgados por las diferentes eras, culturas, religiones, etc, La Pascua es un tiempo de cambios, de cambios para bien.
Así que no importa quien tiene la razón con respecto al Dios verdadero, al Mesías que vino o falta por llegar, o a la credulidad sobre figuras con dotes de divinidad por su semejanza con la astrología; rememoremos a La Pascua por lo que es, un tiempo de cambios para bien: El paso del invierno a la primavera (o sea menos frio), la libertad soñada por los Hebreos al quitarse las cadenas opresoras de los Egipcios, la resurrección del Cristo.
¿Cuál es el cambio que le daremos en este feriado a nuestra vida?, ¿cuáles serán las nuevas riendas que tomaremos?, ¿que tan campante saldremos de aquel pasado tal vez tormentoso que nos acecha?. Sean libres renaciendo en felicidad. FELICES PASCUAS.
P.D.: ¿Quién fue primero: El huevo o la gallina?.
| Un abrazo. |
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